¡LA GRAN BODA!

jueves, 11 de mayo de 2017


Llegó el día y tan pronto se fue… Qué pena, qué rápido pasa, apenas te das cuenta, cuánta verdad hay cuando me decían que disfrutara cada minuto… “ríe, baila y no pienses en nada”, ¡¡y eso mismo hice!!.



Desde el primer día que decidimos casarnos, nos pusimos manos a la obra, soy una persona muy organizativa y he soñado tanto con este día que tenía muy claro cómo quería que fuese nuestra boda. Para nosotros, igual que para todas las parejas que comenzamos a organizar una boda, una de las cosas más importantes era ¿dónde lo celebramos?. Buscábamos un sitio diferente, de ensueño... y después de mucho buscar lo encontramos, en nuestra misma ciudad, en El Puerto, cerca de casa, de la familia, de nuestra hija...En Hacienda La Torre, nada más verla supimos que era nuestro sitio, nos encantaron todos sus rincones. Tuvimos la suerte de que en La Hacienda nos dieron la oportunidad de decorar mi propia boda, eso para mí fue la mayor de mis ilusiones, trabajar para mi boda, montarla como yo había soñado...



A partir de ahí nos pusimos a trabajar en ella. No queríamos una boda tradicional, así que optamos por una cena tipo cóctel, para la decoración escogí un estilo sencillo pero a la vez muy elegante apropiada para una boda de noche. Una combinación de tonalidades doradas, negras y grises fueron los tonos elegidos. 


En el porche delantero pusimos un LOVE de madera con luces LED dando a la entrada una luminosidad muy agradable para dar la bienvenida a todos los invitados de una manera muy romántica y glamurosa.  Todas las mesas fueron decoradas con largos candelabros negros y dorados con velas grises, cúpulas con rosas para el salón y con animalitos para el porche del patio, donde además pusimos faroles negros y dorados; y un rincón de ''detalles'' para todos nuestros invitados, unos portavelas ideales de la tienda Mi Casa. 



En el salón, donde transcurrió el resto de la boda, decoramos un precioso buffet de postres donde hicimos el corte de la tarta que nos realizó Antojitos y que era preciosa.




La zona de la barra libre estaba formada por un buffet dulce y salado, colocamos bandejas doradas, una torre negra, velones de cristal llenos de gomitas y frutos secos, faroles negros con velas grises… todo siguiendo la misma decoración que el resto de la boda, quedó precioso! Además pusimos un tablón de DONUTS, si de DONUTS!! Súperoriginal... los invitados​quedaron anonadados y se pusieron las botas!!


La decoración, al final, es uno de los elementos más esenciales en todo evento y hacen de ese día tan importante que además sea inolvidable para todos.


Aparte de la decoración tan bonita,  la boda se llenó de grandes momentos, con todos nuestros amigos y familiares que hicieron que ese día fuera único y maravilloso, un día para nunca olvidar y que repetiría una y mil veces. Gracias a todos los que formaron parte de ese día. Gracias a ti Marina, mi compañera de trabajo, que tanto me aguanta, y que sin ella no estaríais leyendo esto, gracias!! A por muchos eventos más.....


 Besos, Paola.